Ir al contenido principal

El GPS moderno


No soy portugués, pero lo parezco
soy un guía, pero no perfecto.
En mi sangre, llevo costas y puertos,
mares, en mis adentros.

Un hombre conmigo se confundió
y sin saberlo, a la historia pasó.
Si tu a la historia también quieres pasar,
Con gran astucia deberás pensar.

Carlos H, Juancho y Diego

Comentarios

  1. Suhara, Patricia y Andrea
    Nosotras pensamos que se refiere a los portulanos, que eran cartas marítimas que detallaban las costas y los puertos. Estas hicieron posible el uso de la brújula.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las piezas perdidas

Cuatro piezas perdidas, de cuatro autores distintos; cuatro obras famosas que tendrás que encontrar si el punto extra te quieres llevar.

Los mil rostros del Renancimiento

El Renacimiento es una corriente cultural que surge en el siglo XV en Italia que, extendiéndose por buena parte de Europa, llegó a su apogeo en el siglo XVI. Durante este periodo el interés se dirigió hacía las culturas grecolatinas poniendo en valor a la figura del hombre y de la razón. El teocentrismo dio paso al antropocentrismo, y con ello nació el Humanismo. La ciencia, la confianza en la capacidad de pensamiento del ser humano, el optimismo y el interés por la naturaleza o esencia del cosmos, primaron sobre otros valores. El Renacimiento se caracterizó por: La vuelta al mundo antiguo, en cuanto al uso del orden clásico de representación, temática y estilo formal, adentrándose en él y llevándolo más allá. Una nueva relación con la naturaleza, idealizada pero con una base científica basada en la observación y en la matemática. Colocar al hombre en el centro del mundo y, por tanto, como medida del todo. El artista es un auténtico creador, no un "hacedor al servicio...

Trepacar

Una imagen, una joven y una verde estrofa distorsionada. ¿Es una canción, un poema o quizás un cuento? La grandeza es su simbología y la naturaleza su terminología. Con él se encumbraron de victoria grandes generales, que cubrieron sus tejados de coronas singulares. Paola Escolano, María Gómez y Valentina Chaviano.